Pulso alto

¿Qué significa una notificación de pulso alto?

Una notificación de pulso alto puede deberse a diferentes motivos y en ocasiones ser inofensiva, sobre todo cuando está relacionada con situaciones de nerviosismo y agitación del bebé.

En el primer año de vida del bebé puede ser habitual recibir notificaciones de pulso alto durante la lactancia. El organismo de tu bebé está en constante desarrollo, y una de las cosas que evolucionan es el sistema nervioso autónomo, que se encarga de regular funciones como la velocidad de los latidos del corazón. Cuando se lleva a cabo la lactancia se estimula el llamado sistema nervioso simpático, lo que hace que la frecuencia cardíaca se eleve.

Hay ocasiones en las que el bebé puede tener las vías respiratorias obstaculizadas por mocos y durante la toma no puede respirar con facilidad al tener la boca y la nariz obstruidas, lo que genera una situación de estrés que da lugar a un incremento del ritmo cardiaco.

Si se produce una alerta hay que vigilar el estado del bebé. Si todo es normal y está tomando sin problemas, no es necesario hacer nada. En caso de irritabilidad es conveniente tranquilizarlo primero y luego proseguir con la toma. En caso de persistencia de frecuencia cardíaca elevada de forma recurrente, es conveniente comprobar que todo sea normal.

También puede suceder que el bebé esté teniendo dificultades para defecar provocando malestar y estrés.

¿Qué debes hacer en casa?

¿Cuándo se debe consultar a un servicio de urgencias?

Si una vez se han realizado todos los protocolos de actuación indicados previamente la notificación de pulso alto persiste, o bien se está repitiendo durante varios días, recomendamos consultar con tu pediatra.

* Esta información es un extracto de las Hojas Informativas para padres de la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas y de los Protocolos Pediátricos de Emergencia, puedes encontrar de forma completa la información en: