Protocolo de emergencia

¿Qué significa una notificación ACTUAR?

Tu aplicación Liip Care te notificará con el mensaje ACTUAR si detecta que las mediciones de Liip Smart Monitor podrían estar indicando un riesgo para tu bebé.

Este protocolo de actuación ha sido desarrollado siguiendo las evidencias científicas más actualizadas.

¿Qué pasos se deben seguir?

  1. Comprueba visualmente el estado de tu bebé y la colocación correcta de la pulsera para descartar que se trata de un error de posicionamiento.
  2. Verifica que tu bebé respira y tiene pulso acercando tu oído a su pecho y boca.
  3. Si obtienes respuesta, debes dejar al bebé en la posición en la que has encontrado, salvo si está expuesto a algún peligro adicional. Comprueba su estado y pide ayuda si consideras que le pasa algo.
  4. Si no obtienes respuesta, debes pedir ayuda. Avisa a alguien cercano o llama por teléfono. No dejes solo al bebé en ningún momento.
  5. Coloca al bebé boca arriba sobre una superficie plana y dura, por ejemplo el suelo. Su cabeza, brazos y piernas deben estar alineadas, evitando posturas forzadas de las articulaciones.
  6. Abre las vías respiratorias. Inclina la cabeza del bebé poniendo tu mano sobre su frente. Con la otra mano levanta su barbilla. Observa el interior de su boca. Si hay algún cuerpo extraño, retíralo con la punta de los dedos. Nunca metas los dedos en la boca del bebé a ciegas.
  7. Pon el oído cerca de la nariz y boca del bebé. Observa si mueve el pecho. Si no oyes su respiración ni ver movimiento durante 10 segundos, deberás aplicar respiración artificial. (Ver 10)
  8. Si respira, le colocarás en posición lateral de seguridad (PLS) siempre que sea posible y llamarás a urgencias hasta la llegada de los equipos asistenciales comprobando en todo momento su respiración.
  9. En lactantes, la PLS resulta complicada. Debes procurar poner al lactante en una superficie dura, aunque sea con un soporte, ya que así mejorará la permeabilidad de la vía respiratoria y disminuirá el riesgo de atragantamiento con vómitos o secreciones.
  10. Si el niño no respira y estás acompañado de otra persona, debes indicarle que avise a emergencias. Mientras, no debes separarte del niño e iniciarás la respiración artificial (boca-boca). Para ello, te colocarás de rodillas junto a la cabeza del niño y seguirás los siguientes pasos:
    1. Abrir las vías aéreas.
    2. Tapar la nariz del niño.
    3. Inspirar profundamente.
    4. Colocar los labios alrededor de la boca del niño (si es menor de un año puedes cubrir boca y nariz a la vez de manera que quede completamente sellada)
    5. Hacer 5 insuflaciones de rescate (soplos) uniformes hasta comprobar que el tórax del niño se eleva. Retirar la boca para tomar aire y observar que el tórax vuelve a bajar. Entre cada insuflación debes mantener la posición de la cabeza y las manos, pero debes retirar la boca para facilitar la respiración. Mientras se realizan las insuflaciones de rescate, debes comprobar si provocan alguna respuesta en forma de movimientos, respiraciones o tos. Si no conseguimos que entre aire, deberás sospechar que algún objeto está obstruyendo las vías respiratorias. Consulta cómo funciona el manejo de la Obstrucción de la Vía Aérea por Cuerpo Extraño (OVACE) o atragantamiento.
  11. Comprobar signos de vida. Para comprobar los signos de vida deberás observar signos de tos, movimientos y/o respiración.
    1. Si presencias signos de vida: seguir con la ventilación boca a boca a un ritmo de 20 por minuto hasta la llegada de los servicios de asistencia comprobando en cada momento su estado de respiración y los latidos de su corazón.
    2. Si NO presencias signos de vida: si el niño sigue inconsciente, no respira, no se mueve o tiene mal color, son otros signos de que su corazón no late. Iniciarás las compresiones torácicas.
  12. Realizar las compresiones torácicas. El objetivo es comprimir el tórax contra la espalda de forma rítmica para conseguir que la sangre salga del corazón y circule por el cuerpo. Colocarás al niño boca arriba en un plano duro y con las extremidades alineadas y seguiremos estos pasos:
    1. Colocar el talón de la mano en el esternón, justo por debajo de los pezones, nunca en el extremo del esternón. En los niños menores de 1 año colocarás 2 dedos y en niños mayores de 8 años puedes utilizar las 2 manos
    2. Colocar la otra mano de manera que aguante la frente un poco inclinada hacia atrás.
    3. Aplicar presión hacia abajo en el pecho del niño comprimiéndolo entre 1/3 y 1/2 de su profundidad.
    4. Hacer 30 compresiones dejando que el pecho se eleve completamente. Deberás hacer estas compresiones de forma rápida, fuerte y sin pausa.
    5. A continuación, hacer 2 insuflaciones más.
    6. Continuar la RCP (30 compresiones cardíacas, seguidas de 2 insuflaciones y repetir).
  13. Llamar a urgencias y comprobar signos de vida. Si al cabo de un minuto de empezar la RCP sigues solo y no has podido llamar a urgencias, deberás hacerlo ahora aunque para ello tengas que abandonar momentáneamente al niño.
  14. A los 2 minutos deberás comprobar la eficacia de las maniobras: aparición de signos de vida y/o respiración espontánea.
  15. Finalizar la RCP. Deberás continuar combinando 30 compresiones torácicas con 2 ventilaciones hasta que:
    1. Llegue la ayuda del profesional
    2. La víctima recupere la respiración efectiva
    3. Estemos exhaustos

Es importante recordar que no es recomendable realizar maniobras de reanimación con el lactante en brazos y en movimiento. Solo de forma excepcional, puede movilizar al niño en caso de que te desplaces para solicitar ayuda y continuar las maniobras en el otro lugar.

* Esta información es un extracto de las Hojas Informativas para padres de la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas y de los Protocolos Pediátricos de Emergencia, puedes encontrar de forma completa la información en: