Qué es broncoespasmo y cómo afecta a bebés y niños

viernes 02,
MARZO
2018
Qué es broncoespasmo y cómo afecta a bebés y niños

Muchas personas pueden tener un concepto equivocado acerca de los broncoespasmos. El broncoespasmo no es una enfermedad, sino un síntoma que  puede ser provocado por infecciones respiratorias, cambios en el clima, el humo del tabaco, el polvo, etc.

Según los expertos, las causas que producen los broncoespasmos, tienen una incidencia estacional muy marcada. Se manifiestan principalmente en los meses de otoño, invierno y a principios de primavera. Los bebés y los niños, en especial aquellos con defensas bajas, son un blanco perfecto donde los broncoespasmos pueden generar complicaciones.

La tos, la fiebre, la falta de aire, la fatiga o los silbidos en el pecho son señales de alerta que requieren especial cuidado en bebés y niños. Conocer qué es y qué hacer ante un broncoespasmo o cómo afecta un broncoespasmo a bebés y niños, puede ahorrar tiempo y preocupaciones innecesarias. Aquí os mostramos la información más relevante que debéis saber sobre este tipo de síntoma.

Qué es broncoespasmo y cuáles son sus causas

Un broncoespasmo es un estrechamiento involuntario de unos músculos llamados bronquios, los dos tubos que permiten la entrada de aire desde la tráquea hasta los pulmones.

El broncoespasmo se produce cuando la mucosa interna de los bronquios se inflama haciendo disminuir el espacio para que entre aire a los pulmones. Para compensar esa falta de aire, el organismo aumenta automáticamente la frecuencia respiratoria causando tos bronquial y dificultades para respirar.

Las causas pueden ser:

  • Inflamación del bronquio. Cuando se produce la inflamación de la mucosa bronquial se ponen en marcha en nuestro organismo mecanismos que conducen a la contracción del músculo del bronquio, lo que causa el broncoespasmo.

  • Broncoespasmo inducido por ejercicio (BIE): puede aparecer al realizar una actividad física que causa una reducción del volumen respiratorio. Es más frecuente en algunas épocas del año con frío, cuando la persona padece de asma crónica, o tiende a tener problemas relacionados con alergias.

  • Hiperreactividad bronquial: existen algunas personas en las que la mucosa generada por sus bronquios reacciona de forma exagerada a ciertos estímulos que pueden ser comunes para el resto de las personas. La hiperreactividad bronquial puede ser causa de infecciones respiratorias o sustancias del ambiente como polvo, moho, polen, pelo de mascotas o cualquier tipo de humo. También puede estar presente en situaciones como la bronquiolitis o en un simple catarro. Este último es uno de los motivos más frecuentes de hiperreactividad bronquial y debido a ello puede aparecer en muchos niños pequeños o bebés y se debe tener especial atención.

Los expertos aseguran que uno de cada tres niños menores presentan o presentarán un cuadro de broncoespasmo. Normalmente causado por infecciones respiratorias leves debido a la inflamación de los bronquios. El hecho de tener antecedentes de familiares con asma o cualquier otra alergia también puede ser motivo de aparición.

Síntomas del broncoespasmo en bebés y niños

Las complicaciones en la salud de bebés y niños son siempre un motivo de preocupación. El broncoespasmo en niños es común principalmente en los menores de 5 años con enfermedades respiratorias como asma o alergias.

Los principales síntomas son los siguientes

  • Existencia de problemas para respirar

  • Una tos seca y permanente.

  • Sensación de ahogo.

  • Se pueden escuchar ligeros silbidos al respirar.

  • El bebé o el niño se muestra especialmente agitado.

  • Aparición de fiebre.

Otros síntomas pueden ser dificultad para conciliar el sueño o el rechazo a la comida, aunque estos no son exclusivos de los broncoespasmos. Se debe estar muy atentos a estos síntomas, especialmente en bebés, ya que pueden estar relacionados con una enfermedad grave como la neumonía, a una molestia momentánea o bien a una enfermedad crónica como el asma.

Es importante que cuando notes alguno de estos síntomas acudas a tu pediatra, mantengas al niño tranquilo y en la posición en la que más cómodo se encuentre.

¿Cuándo se debe acudir a urgencias?

Debes acudir rápidamente a urgencias cuando percibas síntomas más graves como:

  • El bebé o el niño cambia de color, tiene un color de piel morado o pálido.

  • Si se encuentra somnoliento.

  • Si respira muy deprisa, se le marcan las costillas, mueve mucho el abdomen o se le hunde el pecho al respirar.

  • Si de normal necesitan inhalaciones. Se recomienda acudir al servicio de urgencias con la cámara que esté utilizando, probablemente lo utilizarán para aplicar el tratamiento.

Tratamiento del broncoespasmo

El tratamiento será en función de la gravedad o severidad del cuadro de broncoespasmo.

Normalmente se controla mediante fármacos broncodilatadores, que cumplen la función de expandir los bronquios y permitir el paso del aire. Algunos de ellos son inhalables, mientras que otros son administrados por vía intravenosa.

Uso de broncodilatadores frente al broncoespasmo

En la mayoría de los casos cuando los bebés o niños sufren broncoespasmos de forma regular, se les administrarán broncodilatadores. Los broncodilatadores son unos inhaladores que actúan para aliviar los síntomas y permiten que el pequeño pueda hacer vida diaria normal.

Muchas veces también es común administrar al niño una dosis de corticoide oral. Los corticoides son muy comunes en esta patología aunque no es recomendable abusar del tratamiento oral. Es por ello que los pediatras recomiendan su prevención.

¿Cómo se pueden prevenir los broncoespasmos?

Un bebé o un niño que sufre broncoespasmos frecuentemente, necesita cuidados específicos.

  • Se debe evitar que esté expuesto a factores que puedan desencadenar reacciones de los bronquios, como el humo del tabaco o factores alérgenos como el polvo.

  • Es importante que el niño esté en un ambiente abierto y ventilado, ya que un ambiente cerrado también puede desencadenar una crisis y esto permite eliminar bacterias y gérmenes.

El lavado de manos como rutina, respetar el calendario de vacunaciones o evitar el contacto del bebé o niño con personas que padecen infecciones respiratorias también pueden ser formas de prevenir este fenómeno.

Diferencia entre bronquiolitis, broncoespasmo, hiperreactividad bronquial y asma


Según explica SEIMAC, Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica, la bronquitis y la bronquiolitis son infecciones de los bronquios causadas por algún microbio. La mayoría de los niños padecen bronquiolitis o bronquitis en algún momento.

Se puede tener una segunda bronquiolitis o bronquitis con bastante frecuencia. Cuando se padecen tres o más bronquitis, es muy probable que se trate de un asma, aunque se le siga llamando bronquitis.

El broncoespasmo, síntoma del asma

Broncoespasmo tal y como hemos definido, es cuando los músculos de los bronquios se contraen y los bronquios se estrechan. El broncoespasmo no es una enfermedad por sí mismo, sino que es uno de los síntomas que puede aparecer entre otras, en el asma.
La hiperreactividad bronquial tampoco es una enfermedad por sí misma.

Se refiere a que los bronquios reaccionan más de lo habitual frente a muchos estímulos, como infecciones, alergenos, aire frío, contaminación, ejercicio, tabaco, etc. La hiperreactividad bronquial es una característica, un rasgo del asma.

Hiperreactividad: alergia o infección

La hiperreactividad puede ser debida a alguna alergia, y también puede aparecer como resultado de infecciones de los bronquios y persistir durante mucho tiempo.


El asma, por último, es una enfermedad en la que existe hiperreactividad bronquial, que da lugar a broncospasmos y que es distinta de la bronquitis infecciosa.

Una consecuencia del broncoespasmo es la disminución en la saturación de oxígeno que con Liip Smart Monitor podrás controlar, entre otros parámetros.

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