Problemas respiratorios en bebés más frecuentes en verano

martes 20,
JUNIO
2017
Problemas respiratorios en bebés más frecuentes en verano

El verano es la época del año que más gusta a los niños. Tienen unas largas vacaciones escolares y además pueden disfrutar de la playa, la piscina o la montaña. Durante estos meses estivales no hay que descuidar la salud de los más pequeños ya que debido al calor, los aires acondicionados y los cambios bruscos de temperatura, hay algunas enfermedades que se dan con más asiduidad. En este post te hablamos sobre los problemas respiratorios en bebés más frecuentes en verano para que puedas prevenirlos y detectarlos a tiempo.

Este tipo de enfermedades respiratorias son más habituales en invierno, debido al frío, los espacios cerrados y los cambios de temperatura. Sin embargo, durante las fechas estivales también hay algunas enfermedades que son bastante frecuentes en bebés.

Algunos de los problemas respiratorios en bebés más frecuentes en verano son los siguientes:

  • Alergias: aunque las alergias alimentarias son las más comunes en los niños, la alergia relacionada con el polen, también llamada “la fiebre del heno”, afecta a muchos niños, siendo más habitual durante la primavera, el verano y el otoño. Los síntomas suelen ser goteo nasal, lagrimeo, picor en la nariz y manchas rojas debajo de los ojos (ojeras alérgicas). Para prevenirla intenta no salir a la calle con tu bebé los días de mucho aire, pues se incrementa la concentración de alérgenos y aumentan las posibilidades de que entren en contacto con el bebé a través de la nariz o la boca, generando rinitis o asma, y a través de la mucosa del ojo, provocando conjuntivitis. También es recomendable informarse de los niveles de polen antes de salir de casa. Puedes encontrar información detallada sobre estos niveles en la web de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica o en la web de la Red Española de Aerobiología. Procura evitar ambientes con humo, ventilar los espacios donde esté el bebé y mantenerlos limpios de ácaros, un alérgeno bastante frecuente.
  • Laringitis: es una enfermedad respiratoria que provoca una infección o irritación de la laringe haciendo que las vías respiratorias se estrechen, lo que ocasiona dificultad para respirar. Suele afectar a niños de entre 6 meses y 6 años de edad y puede estar provocada por un virus, por los cambios bruscos de temperatura generados al salir del agua de la piscina o la playa o por el aire acondicionado. Los síntomas más frecuentes de la laringitis en niños son ronquera o afonía, dolor de garganta y tos seca que suele darse por las noches. En algunas ocasiones también puede provocar silbidos en el pecho y respiración rápida. Se puede prevenir evitando los espacios secos y con humo, manteniendo hidratado al bebé, lavándonos las manos frecuentemente y evitando el contacto con personas que ya la padecen, en los casos de laringitis vírica.
    Problemas respiratorios en bebés
  • Bronquitis: es una inflamación de los bronquios que generalmente afecta a niños de entre 0 y 36 meses. Suele comenzar debido a un resfriado pero también puede estar causada por el cloro de las piscinas, el polvo, el humo del tabaco o algunos alérgenos. Los síntomas suelen ser tos seca, congestión nasal, dolor en el pecho, dificultad para respirar y sibilancias. Para prevenirla intenta que tu hijo no esté en espacios con humo, una constante que debe mantenerse para la prevención de todo problema que afecte a las vías respiratorias, trata de mantenerlo hidratado en todo momento y, ahora en verano, suele ser recomendable evitar bañarlo en piscinas con grandes concentraciones de cloro. Una solución a este problema son las piscinas saladas, cada vez más frecuentes tanto en el ámbito público como en el privado.
  • Asma: es una enfermedad inflamatoria de los pulmones y las vías respiratorias que puede darse a cualquier edad siendo más frecuente en los niños más pequeños. Podemos diferenciar dos tipos de asma en función del origen o los factores desencadenantes de la misma: asma alérgica o asma extrínseca: provocada por una alergia (ácaros del polvo, polen, hongos...) y asma no alérgica o asma intrínseca: que puede estar causada por el humo, los virus, la contaminación...
    Los síntomas son similares en ambos tipos de asma, siendo los más frecuentes: dificultad para respirar, tos, sibilancias y tiraje intercostal (cuando se marcan las costillas en el pecho del niño al respirar). Para prevenirlo evita que el bebé se exponga al alérgeno, limita la exposición al aire contaminado y evita los lugares con humo. 

Para conocer si los problemas respiratorios que pueden sufrir los bebés en verano revisten de gravedad y distinguir si el origen es alérgico, asmático o infeccioso, es necesario conocer la saturación de oxígeno, es decir, el nivel de oxígeno que se encuentra en nuestra sangre, y la frecuencia cardíaca. Liip Smart Monitor te mantiene informado de los niveles de oxígeno del bebé y de la aparición de taquicardias, gracias a su avanzada tecnología, y te notifica, de forma precisa y detallada, en caso de existir un problema respiratorio que revista gravedad. Además te vincula con tu pediatra, facilitando el diagnóstico para saber el tipo de problema respiratorio que sufre tu bebé, mantener controlado dicho problema y en caso de requerir tratamiento, conocer su evolución y el resultado.

Esperamos que este post te sirva de ayuda ahora que llega el verano. Si tienes cualquier duda, ¡estaremos encantados de atenderte! Y recuerda que durante esta época del año es muy importante que los niños se hidraten, coman bien y se expongan al sol con precaución siempre usando protector solar.

Si te ha gustado este artículo, suscríbete para recibir las últimas novedades

Comentarios

Entradas relacionadas