Obesidad infantil

miércoles 27,
JULIO
2016
Obesidad infantil

La obesidad infantil se define como un problema de salud cuya característica principal es el exceso de grasa corporal en el cuerpo de los niños. Esta enfermedad es una de las que más preocupa a los pediatras. En muchas ocasiones, a los papás les hace gracia que su bebé esté “gordito”. No obstante, hay una delgada línea que diferencia un bebé saludable de uno que padece obesidad infantil.

El origen de la obesidad infantil a simple vista no es muy complejo. Un consumo exceso de calorías frente a un gasto energético insuficiente es el principal motivo. No obstante, la obesidad infantil también puede estar provocada por un factor genético. Además, hay una estrecha relación entre la obesidad infantil y el hecho de reemplazar la lactancia materna por la artificial.

La obesidad infantil es un tema de actualidad que necesita freno de emergencia. Si desde pequeños no alimentamos de forma saludable a nuestro bebé a medida que este vaya creciendo le irá generando una serie de problemas que podrían comprometer su salud:

  • Desarrollo de problemas articulares: Ya que perjudica la correcta formación de caderas o rodillas, entre otras.
  • Aparición de enfermedades crónicas: Tales como (hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo II, enfermedades cardiovasculares). 

Siempre y cuando la enfermedad no sea de origen genético, su prevención es bastante sencilla. Se trata de no darle más calorías de las que consume. Es muy importante que desde bien pequeños introduzcamos la práctica de ejercicio en la vida del bebé. De hecho estamos de suerte, ya que cada vez se está poniendo más de moda el llevar una vida saludable. Independientemente de los beneficios de la práctica de ejercicio para el bebé, destacamos el vínculo que genera entre los padres y su hijo al practicarlo juntos. La OMS recomienda seis consejos para prevenir la obesidad infantil, ya que como es bien sabido “MÁS VALE PREVENIR QUE CURAR”.

En cuanto a la alimentación, es muy importante la ingesta de vegetales y frutas. Pero esto supone un gran reto para muchos padres ya que suele provocar rechazo en bebés y niños. Una vez más recurriremos a nuestro fiel compañero: El juego. Nada mejor que utilizar los colores para llamar la atención de un bebé, o platos divertidos con la comida en el plato. Podemos crear un árbol con brócoli y zanahoria o una palmera con plátano y kiwis. Cuanto más atraiga la presentación del plato la atención del niño, más fácil se lo comerá.

Mirad estas geniales ideas:

Recetas para bebés de 4 a 6 meses

Recetas para bebés de 7 a 9 meses

Recetas para bebés de 10 a 12 meses

Y para los papás más creativos, en este vídeo podéis encontrar un montón de platos divertidos preparados con frutas y verduras que en pocos minutos tendréis listos.

Otra idea súper fresquita y buena para el verano, es preparar unos sabrosos “polos caseros” que de seguro harán las delicias de los más pequeños de la casa. Tan sencillo como hacer un batido de frutas, distribuirlo en moldes de polos y mandarlos directamente al congelador. Si además conseguimos unos moldes que tengan diferentes formas, seremos para nuestros hijos casi súper héroes. En pocas horas tendremos polos naturales de fruta para chuparnos los dedos.

helados caseros

¡Y no olvidéis, papás ! Como ya comentamos en el anterior post, el bebé es un gran imitador. Es por ello por lo que debemos predicar con el ejemplo y hacer de la buena alimentación una forma de vida, evitando la obesidad infantil desde temprana edad.

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