Lactancia materna: el mejor alimento de la humanidad

jueves 30,
JUNIO
2016
Lactancia materna: el mejor alimento de la humanidad

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna a demanda a los bebés durante los 6 primeros meses de vida de forma exclusiva, así como su mantenimiento asociada a otros alimentos hasta los 2 años de vida o más.

Existen muchas publicaciones que tratan sobre los beneficios de la lactancia materna con respecto a la lactancia artificial en los 1.000 primeros días de vida de nuestro bebé. Lo evidente es que el ser humano ha dependido de la lactancia materna durante millones de años, por lo que su composición es absolutamente idónea para nuestro desarrollo. Las fórmulas artificiales intentan año tras año asemejarse a la lactancia materna, de modo que reconocen su inferioridad con respecto a ésta. Tratan de incorporar componentes funcionales para complementar sus preparados y de imitar la composición química de la leche materna, especialmente en el nivel de grasas y proteínas. En este caso concreto, la mayor concentración de proteínas en las fórmulas artificiales durante la lactancia ha demostrado asociarse a un incremento en las cifras de obesidad y de mortalidad por enfermedad cardiovascular en edades posteriores de la vida.

Aunque de forma cada vez más evidente se está interiorizando por parte de la población el beneficio de la lactancia materna, la necesidad de continuar con la actividad laboral y de realizar vida social es difícilmente compatible con amamantar al bebé a demanda. Para mitigar esta dificultad, muchas madres optan por amamantar en público a su bebé. Sin embargo, se están encontrando con cierto rechazo social en muchas zonas y personas.

Es difícil gozar de independencia a la hora de ir a cualquier lugar con tu bebé. Además, si el pudor personal se suma a tabúes que, pese a ser lo natural y mejor para la sociedad, consideran que es terrible ver a una madre amamantar en público a su hijo. Este hecho es una de las causas de la reducción drástica en la lactancia materna a partir de los 6 meses.

El cambio debe ser global, tanto en la sociedad en general como en las propias madres. Por parte de la sociedad, es necesario la creación de espacios específicos con intimidad suficiente e instalaciones que faciliten el cambio de ropa y pañales de los bebés, con una iluminación y ambiente sonoro adecuados. De forma complementaria, es importante la realización de campañas de sensibilización por parte de las instituciones para eliminar los tabúes y facilitar la lactancia materna en cualquier lugar,  no sólo en las zonas de lactancia sino en cualquier sitio público. Desde la perspectiva tecnológica, existen aplicaciones que permiten a las propias madres indicar sitios tranquilos para dar el pecho y compartirlos en red con otras madres lactantes, lo que puede ayudar a facilitar las cosas en el momento actual.

Por parte de las propias madres existen una serie de trucos, que pueden ayudar a disfrutar de la lactancia en cualquier sitio, sea un centro comercial, un museo o una plaza pública.

  1. Llevar ropa que pueda levantarse desde la cintura, de modo que sea más cómoda y rápida de levantar sin necesidad de desprenderse de una pieza entera o de mostrar zonas que no se desean descubrir. Por otra parte, al no desabrochar la ropa desde arriba se evita descubrir todo el pecho en momentos de frío y se consigue cubrir en parte al propio bebé, haciendo más confortable la toma en dichas épocas del año.

  2. Utilizar sujetadores de lactancia, cuyo diseño permite descubrir los senos con facilidad al superponer telas en la zona, lo que aúna comodidad y seguridad, a la vez que permite preservar la intimidad.

  3. No posponer el momento de la lactancia. Si el bebé tiene hambre, retrasar la toma conduce a una mayor irritabilidad y a una reducción progresiva de la lactancia, a molestias en las mamas al estar llenas y a complicaciones como la mastitis.

Desde muchas asociaciones se insiste en que sean las propias mujeres las que alteren la percepción social y logren poco a poco sustituir la percepción de los pechos como objetos sexuales, por la del amamantamiento en público como algo natural.

Bebé durmiendo después de lactancia materna

La lactancia materna está aún en proceso de normalización en la sociedad. Queda mucho por hacer, especialmente en el grupo de mayores de 6 meses de vida, pero no corresponde únicamente a las mujeres sino a la sociedad en su conjunto, lograr integrarla plenamente en la vida cotidiana.

Las personas que formamos el equipo de Liip apoyamos a las madres en su lucha por la normalización de la lactancia en lugares públicos. Creemos que no podemos permitir que nadie se lleve las manos a la cabeza cuando ven algo tan natural y hermoso como una madre dando de mamar a su hijo. Los lactantes tienen el derecho de tomar lactancia materna a demanda donde deseen y la sociedad tiene la obligación de facilitarlo.

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